Nuevo Poliducto Tula-Salamanca de Pemex: Estrategia Contra la Ordeña en Hidalgo

By: Protagonista

Petróleos Mexicanos (Pemex) ha dado a conocer la construcción de un nuevo poliducto de 29 kilómetros sobre la ruta Tula-Salamanca, una de las regiones más afectadas por la “ordeña” ilegal de combustibles en el país. Este proyecto tendrá un impacto directo en los municipios hidalguenses de Atitalaquia, Tula de Allende, Tepetitlán y Tezontepec de Aldama, donde se busca fortalecer la infraestructura para el transporte de petrolíferos y disminuir los riesgos asociados al robo de hidrocarburos.

Según información publicada por Forbes, Pemex detalló que el poliducto será instalado utilizando la técnica de perforación horizontal direccionada. Esta tecnología permitirá reducir considerablemente los impactos ambientales y las afectaciones en la zona, ya que el ducto se colocará dentro del derecho de vía que la empresa ya posee. De esta manera, se busca minimizar tanto la alteración del entorno como las molestias a las comunidades cercanas durante la construcción y operación del poliducto.

El nuevo ducto, que transportará petrolíferos a lo largo de 29 kilómetros en la línea Tula-Salamanca, estará fabricado con acero al carbón y contará con un recubrimiento anticorrosivo, así como un sistema de protección catódica que garantizará su durabilidad. Pemex aseguró que, con el mantenimiento adecuado, la infraestructura tendrá una vida útil estimada de 30 años. Además, se contempló un año adicional para el proceso de abandono del ducto al final de su ciclo de vida útil.

Aunque Pemex no ha dado a conocer la fecha exacta de inicio de las obras ni el presupuesto que será destinado al proyecto, se informó que la construcción está planeada para realizarse en un periodo de 14 meses y medio. También se destacó que el trazado del poliducto, al igual que el ya existente, no atravesará zonas habitacionales; la población más cercana se encuentra a una distancia mínima de 348 metros, lo que reduce los riesgos para las comunidades locales.

Durante la fase de construcción, se prevé la generación de gases de efecto invernadero debido a la operación de la maquinaria necesaria para la colocación del ducto. Asimismo, Pemex indicó que el consumo de agua para las perforaciones será cuidadosamente programado con el fin de evitar desperdicios. La empresa subrayó su compromiso con la gestión responsable de los recursos y el respeto al medio ambiente, asegurando que todas las acciones estarán alineadas con la normatividad vigente y las mejores prácticas del sector energético.